
Ratificado el camino de Lula con la victoria de Dilma Rousseff y consolidado su despegue económico, Brasil se sabe ya instalado como potencia emergente. Mientras en las calles se respira confianza y hay un clima optimista, el debate hoy es qué tipo de liderazgo ejercerá en la región. Por qué se niega a desempeñar el papel que por décadas cumplió EE.UU. y qué puede esperar la Argentina.
La Nación
Lea más
Relacionados:
Hacia la construcción de un proyecto sudamericano
El desafío de asumir el rol como potencia global
Democracia con luces y sombras
La Nación
Lea más
Relacionados:
Hacia la construcción de un proyecto sudamericano
El desafío de asumir el rol como potencia global
Democracia con luces y sombras
No hay comentarios:
Publicar un comentario