
El interés de Hillary Clinton por conocer a fondo la estabilidad emocional y la manera de trabajar de la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, la estrategia de China para dominar una futura península coreana unificada y el mercadeo diplomático de Estados Unidos con numerosos países para que acogiesen presos de Guantánamo conforman la segunda entrega de los documentos secretos de la diplomacia norteamericana filtrados por Wikileaks y a los que ha tenido acceso El País



